Trabajamos con talleres, escuelas infantiles y espacios de juego que llevan años usando piezas de madera sin tratar. No son acuerdos publicitarios: son relaciones que empezaron con una prueba concreta y siguen porque el material aguanta el uso diario. Cada colaboración aporta algo distinto: unas veces son lotes de haya secada al aire, otras son aulas que prueban las formas con grupos de veinte niños y nos devuelven observaciones sobre esquinas, medidas y ensambles.
Taller de carpintería en Misiones
Corta y lija los tableros de haya y pino que salen de cada lote. Indica el tipo de árbol y el tiempo de secado al aire, de modo que se puede rastrear de dónde viene cada pieza antes de llegar a las manos de quien juega.
Escuela infantil de Posadas
Usa los conjuntos en sesiones de juego libre desde hace tres cursos. Sus educadoras anotan qué formas se desgastan antes, qué cantos piden un lijado suave y cómo se comportan los bloques cuando se guardan en un armario húmedo.
Espacio de juego comunitario
Amplía su colección cada temporada con cilindros y discos nuevos, sin cambiar el grosor ni la tolerancia de las piezas anteriores. Así los bloques de hace años siguen encajando con los que llegan ahora.
Grupo de familias en Villa Madariaga
Comparte observaciones sobre limpieza en seco, cuidado lejos de la humedad y lijado ligero de una rebaba cuando aparece. Son notas de uso cotidiano, no resultados de laboratorio.
Si trabajas en un taller, un aula o un espacio de juego y quieres probar un lote antes de incorporarlo, puedes escribirnos y contarnos cómo lo usarías. Preferimos empezar por una conversación concreta antes que por un catálogo.
La madera sin tratar no necesita barnices para mantenerse firme. En aulas y casas donde las piezas se apilan cada día, los cubos conservan su forma y su tacto si se limpian en seco y se guardan lejos de la humedad. La veta sigue visible, el aroma se mantiene y no hay capas que se desprendan con el roce.
Cuando aparece una rebaba en una esquina, basta con lijarla un poco y el bloque vuelve al juego. Cada lote indica el tipo de árbol y el secado al aire, así que la procedencia se puede rastrear sin depender de sellos ni de promesas de duración ilimitada.
Llevamos tres cursos con los mismos cilindros y discos. Los limpiamos con un paño y siguen encajando igual que el primer día.
Marta, aula de dos a tres años
Me fijé en que el listón venía con la indicación del árbol y del secado. Es lo que me convenció para ampliar el conjunto sin cambiar de material.
Diego, padre de dos hijos
Una esquina se astilló tras un golpe fuerte. La lijamos en casa y la pieza volvió al cajón. No hubo que sustituir nada.
Lucía, educadora en un taller de juego libre
Si quieres ver cómo se trabaja la madera antes de lijarla, puedes leer más sobre nuestro enfoque de producción o escribirnos desde la página de contacto.